Tolhuin: ver extendido
Jueves 03 de septiembre de 2026

NATALIA INTILE CUESTIONO UN VIDEO DE TIKTOK Y PIDIO RESPETO POR LA COMUNIDAD DE TOLHUIN.

“Cuando lo vi, lo primero que se me vino a la cabeza fue cómo pueden estar en un lugar haciendo este tipo de videos, cuando se supone que están reclamando por la educación”, manifestó Intile, quien cuestionó que se utilicen espacios de entretenimiento para realizar expresiones que, a su entender, terminan menospreciando a toda una comunidad.

En ese sentido, sostuvo que el reclamo docente no debería estar acompañado por expresiones que impliquen una falta de respeto hacia Tolhuin. “Todos quisiéramos ganar tres millones, todos estamos luchando por algo, pero eso no significa que haya que ningunear a un pueblo que está en pleno desarrollo”, señaló.

Intile defendió el crecimiento de la localidad y rechazó particularmente los comentarios vinculados con la falta de calles y transporte. “Tolhuin está creciendo. Durante mucho tiempo estuvo estancado y hoy se está desestancando un poco”, afirmó.

También consideró contradictorio que docentes que trabajan con niños y que transmiten permanentemente valores vinculados al respeto puedan participar de una situación de estas características.

“Nosotros recibimos un cuaderno de comunicaciones donde se les llama la atención a los chicos por hacerle bullying a un compañero y, de pronto, una persona que después da clases a nuestros niños está haciendo bullying a toda una comunidad a través de las redes sociales”, cuestionó.

La mamá también remarcó que históricamente existieron distintas alternativas de transporte para los estudiantes de Tolhuin y aclaró que, si bien actualmente la localidad no cuenta con un colectivo urbano, se trata de una cuestión que se encuentra en proceso de gestión.

“Quizás no tenemos un colectivo, pero es algo que está próximo a gestionarse. No es que de la noche a la mañana va a aparecer un colectivo en la localidad”, explicó.

Para Intile, el problema no pasa por una supuesta susceptibilidad de los vecinos de Tolhuin. “No somos susceptibles. Somos gente que también lucha, que también pelea y que también se levanta cada mañana. Hay gente que vive de alquiler, gente que no tiene trabajo, gente que lucha por sus propias cosas”, expresó.

En esa línea, sostuvo que además de la lucha de los docentes y de las familias por la educación, los vecinos de la localidad tienen sus propias dificultades y reclamos que también merecen ser respetados.

“Quiero que mis hijos tengan sus horas de clase”

Respecto del conflicto educativo, Intile confirmó que participará de la marcha prevista para el próximo viernes. Si bien reconoció que hasta el momento no había participado activamente, manifestó su respaldo a la convocatoria.

“Yo apoyo que salgamos, que dejemos de quedarnos en casa a ver qué pasa. Yo voy a estar en la marcha porque quiero que mis hijos tengan sus horas de clase como corresponden, el aprendizaje y el acompañamiento pedagógico que deben tener”, afirmó.

La entrevistada remarcó que su intención no es cuestionar el derecho de los docentes a reclamar por sus condiciones laborales, sino defender también los derechos de los estudiantes.

“Yo quiero luchar igual que los profesores para que consigan lo suyo, pero quiero también que nosotros consigamos lo nuestro, que es que se respete el derecho de nuestros chicos”, sostuvo.

Intile es mamá de dos niños escolarizados: uno cursa segundo año del nivel secundario y el otro asiste al jardín de infantes.

Al referirse al impacto que tiene la falta de clases en su familia, explicó que intentan acompañar especialmente al más pequeño entre todos los integrantes del hogar. En el caso del jardín, señaló que la situación ha sido algo diferente debido a la organización de las docentes.

Sin embargo, manifestó mayor preocupación por el adolescente, especialmente por las dificultades que genera la interrupción prolongada de las clases y los cambios en las formas de enseñanza.

“Quizás lo que uno aprendió hace un montón de años no es lo mismo que le podés decir a ellos”, explicó.

Finalmente, advirtió que la continuidad del conflicto también puede generar desinterés entre los propios estudiantes. “Como no han tenido clases durante todo este tiempo y hubo una falta hacia ellos, tampoco están interesados en aprender. Están en esa de ‘si no nos enseñan, ¿para qué vamos a ir a la escuela?’. Eso lo escucho en muchos chicos, incluso en el mío”, concluyó.

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